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lunes, 1 de diciembre de 2008

Festejo paralelo de los 100 años de El Cronista


www.cronistax100.blogspot.com es un blog creado por empleados del diario porteño “El Cronista Comercial” para homenajear a este medio de comunicación centenario y a todos los que lo hicieron posible. Sus contenidos son producidos por sus protagonistas: periodistas, directivos, administrativos, diseñadores, correctores, fotógrafos, ilustradores, traductores, infógrafos, personal de mantenimiento, comerciales, distribuidores y canillitas de todos los tiempos. Cada miembro de esta comunidad puede sumar su recuerdo sobre esta historia. El 5 de diciembre de 2008 se reunirán en la Federación Gráfica Bonaerense (Paseo Colón 731 1º piso, Buenos Aires. Para consultas sobre esta reunión, escribir a cronistaporcien@gmail.com. Desde el blog se puede acceder a otros tres: www.lahistoriadelcronista.blogspot.com, www.todosloscronistas.blogspot.com, y
www.todoslosrecuerdos.blogspot.com, donde trabajadores y ex trabajadores del diario
dejan sus recuerdos. Esta actividad conmemorativa del aniversario de este medio, donde trabajan varios amigos y ex compañeros de trabajo míos en otros medios, se realiza algunos meses después del festejo oficial organizado por los dueños del diario.

(fin)

sábado, 1 de septiembre de 2007

Secretos y mentiras por el medio

“Noticias del poder” es un libro escrito por el periodista Jorge Halperín, editado por Aguilar, Buenos Aires en 2007, a partir de entrevistas a una serie de periodistas dedicados especialmente al mundo de la política. Te comparto una crítica de esta obra escrita por el pastor metodista Carlos Valle, ex secretario General de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC) entre 1986 y 2001, difundida el 7 de agosto de 2007 por la agencia de noticias Prensa Ecuménica.

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Secretos y mentiras por el medio

Indagar sobre las "buenas y malas artes del periodismo político" es adentrarse en valiosas historias personales a la vez que conocer su peregrinaje por laberintos construidos por fraudes, escándalos, corrupción.

Un peregrinaje que no exento de toparse con callejones sin salida amurallados por el silencio, el temor y el poder. Jorge Halperín –un experimentado periodista, que ha ejercido la docencia y publicado

numerosos libros- bien sabía de todo esto cuando decidió entrevistar a una serie de periodistas dedicados especialmente al mundo de la política.

Por eso recuerda que el periodismo "no es una profesión de ángeles ni existen sacerdocios periodísticos. No hay observadores absolutamente imparciales ni testigos independientes del sistema político que

produzcan una materia informativa sin toxina." (pág.17). Acompañando esas entrevistas adosó una serie de reflexiones de tinte docente y la sazonó con un buen número de interrogantes, varios de los cuales han quedado flotando en el reino de la sin respuesta.

La mayoría de los entrevistados coinciden en su comprensión sobre el papel del periodista y la relación entre el medio, el Estado y las empresas. Indudablemente no podían faltar nombres como José María

Pasquín Durán, Oscar Raúl Cardoso, Mario Wainfeld, quienes recuerdan parte de su variada trayectoria y los diversos estadios por los que discurrió su desarrollo profesional.

Se podría preguntar por la ausencia de nombres tales como Horacio Verbitsky, Eduardo van der Kooy, Joaquín Morales Solá o Mariano Grondona. Dado que muchos de los diálogos tratan sobre la actuación de la prensa en tiempos del Proceso Militar y se hace específica referencia al atentado a la AMIA y al asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, sería importante conocer como algunos de esos nombres evalúan su propio desempeño.

Es valioso conocer la historia del trabajo de Rodolfo Terragno y su siempre recordado mensuario "Cuestionario" (págs. 204-209) que marcó un hito en el periodismo independiente.

Igualmente escuchar a quienes estaban del otro lado del mostrador como Andrés Delich, ex ministro de Educación durante la inconclusa presidencia de F. De la Rúa y su azarosa relación con la prensa (págs.123-135); a Carlos Corach, ex Ministro del Interior durante el gobierno de Carlos Menem, que se ufana de haber establecido una particular estrategia de abierta relación con los medios o a Enrique "Coti" Nosiglia, ligado a la Unión Cívica Radical, que más bien se mantuvo en las sombras y esgrimió el off the record para desarrollar sus canales de información.

Llama la atención que, desde el seno de un gran diario – Marcos Cytrynblum, Clarín- se afirme que por mucho tiempo no tuvieron conocimiento de sitios clandestinos, que no pensaban "que hubiese

argentinos que tuvieran en su cabeza un sistema de desaparición, tortura y muerte de otros argentinos" (p.155) y que no pueden recordar el día en que Nora Cortiña, de Madres de Plaza de Mayo, le llevó el primer Habeas Corpus (p.157).

Igualmente sorprende que un reconocido periodista y escritor como Tomás Eloy Martínez dijera que "Timerman (Director de "La Opinión") siempre trataba de que sus medios respondieran a un determinado interés, y los redactores no lo sabíamos." (146).

Halperín mecha algunos comentarios valiosos sobre el, muchas veces, sórdido mundo de la relación entre los medios y el poder, ya sea estatal como comercial. Así sostiene que "la imagen de la corrupción del poder en la Argentina quedó muy centrada en la dirigencia política y, en cambio, no recibió la misma atención la corrupción empresaria" (pág.226)

En ese encuentro los periodistas juegan un papel a veces clave y otras ingrato. ¿Hasta dónde se puede considerar información fidedigna a la que sufre el filtro de los intereses en juego, ya sea el Estado, las

empresas o el mismo medio? En este juego es poco el espacio que se da para considerar el papel que juegan aquellos que se supone son los destinatarios de su trabajo.

Eny Zunino, actual editor del Diario Perfil, califica al lector como "un consumidor que no tiene tiempo, que no quiere perderlo". (pág.222) Esta premisa pareciera entender que no hay ningún tipo participación en la comunicación de los medios que lo considere como un participante. De manera que este proceso de comunicación se reduce a una puja de intereses. ¿Qué otra cosa puede esperarse de una sociedad donde lo comercial -que Carlos de Elía llama "el capitalismo mediático". (pág.296)- define cualquier posible desarrollo comunitario? Oscar Raúl Cardoso entiende que hay límites: "Yo negocio un montón de cosas; lo que no puedo negociar no es ni siquiera la verdad. Porque la verdad que yo cuento en una nota siempre es parcial. Lo que no puedo negociar es el principio de certidumbre." (pág.68).

Hay en "Noticias del Poder" un valioso material para discutir ampliamente sobre la compleja relación de los diferentes actores en el terreno de la comunicación, y siempre queda la sensación que no todo ha

sido dicho. Posiblemente la intención del autor haya sido superada por la vastedad y complejidad del tema. Sería importante que pudiera, por ejemplo, desarrollar más todo lo relacionado con el mundo de la televisión y las nuevas tecnologías. Por otra parte, sería de valor poder cotejar la experiencia recogida mayormente en Argentina con la de periodistas de los países cercanos que experimentaron procesos

similares bajo regímenes dictatoriales.

Halperín reconoce que el periodismo no vive su mejor momento, y que "constatarlo empuja peligrosamente hacia la resignación o el cinismo" ((pág.421) No obstante aún cree que la construcción de ciudadanía es una tarea que merece ser apoyada y este libro lo confirma.

(fin)

lunes, 9 de julio de 2007

Fábricas de estereotipos

OK, es cierto que el artículo que va debajo apunta implícitamente contra Hollywood, en particular sobre los estereotipos que esa fábrica de contenidos cinematográficos produce en serie en torno a las computadoras y los hackers. Pero, ¿cuántas veces hacemos lo mismo que Hollywood en nuestras notas con otras actividades o situaciones? Por ejemplo, relatos de hechos policiales, crónicas deportivas, informes económicos, análisis políticos, reportajes científicos. La nota se llama “Todo lo que Hollywood me enseñó sobre la PC”, fue escrita por el periodista Ariel Torres y se publicó en el diario porteño La Nación el 9 de julio de 2007, aunque tomé la versión completa publicada en la web del diario. Los cinéfilos pueden agregar datos de su propia cosecha en este blog de Kau Media. ¡Ah! Por último quiero expresar un deseo, en medio de la nevada que cae hoy en Buenos Aires: que el punto 13 de esta lista se haga pronto una realidad mundial…

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Todo lo que Hollywood me enseñó sobre la PC

1. Los hackers siempre se visten raro. Además, siempre tienen cara de hacker, excepto cuando son mujeres. En ese caso, parecen ex-modelos. Hollywood es tan riguroso en este sentido que puede uno fácilmente establecer algunos silogismos. Por ejemplo, en The Matrix , Neo –Keanu Reeves– no tiene cara de hacker, pero se viste raro. Por lo tanto, es un hacker. Trinity se viste raro y además la actriz empezó como modelo –Carrie-Ann Moss–. ¡Super hacker! Acid Burn, en la película Hackers de 1995, se viste muy raro y además Angelina Jolie también empezó como modelo. ¡Hacker diplomada! (Me apuntan aquí que Hugh Jackman no cumple estos requisitos, en Swordfish . Error, el personaje tiene cara de mutante, o de otro modo jamás habría participado en X-Men .)

2. Los escritorios de los hackers están muy desordenados y con no menos de dos pantallas, usualmente LCD de 32 pulgadas widescreen.

3. Los hackers sólo comen pizza, y lo hacen mientras hackean algo.

4. Los nerds siempre usan anteojos, si son hombres, y en el momento de mayor tensión, estas gafas se les rompen. Si se trata de una mujer, será bella pero torpe, como Sandra Bullock en La Red . En ambos casos, tienen gravísimas dificultades para encontrar pareja.

5. Una persona puede leer el diario sólo con la luz que emite un monitor. Además, esta luz es constante, aún cuando esta persona esté moviendo ventanas y abriendo y cerrando programas.

6. Las pantallas de los hackers están repletas de ventanas, y en varias de ellas se listan cosas incomprensibles todo el tiempo.

7. Windows no es usado ni por empresas ni por organismos del Estado ni por hackers. En las películas, sólo se ven interfaces que no corresponden a ningún sistema operativo conocido. (Excepción honrosa, en The Matrix Reloaded , Trinity usa una notebook que está corriendo Linux y un programa llamado NMap .)

8. Toda contraseña es fácil de adivinar. Basta crujir los dedos, entrecerrar los ojos y pensar un poco. En ocasiones, hay que pensar muchísimo, los involucrados realmente experimentan un castigo físico extremo y teclean un montón de código (al parecer, C). Nunca usan un programa para quebrar contraseñas.

8bis. Si el punto anterior no es enteramente cierto, entonces podría significar que las computadoras modernas sólo admiten un número limitado de posibles contraseñas. En otras palabras, no hay mayor diferencia entre una estación de trabajo de última generación y un cajero automático.

9. Además, los sistemas de seguridad aceptan que un hacker ingrese 350.000 claves equivocadas sin bloquearse. ¡Pan comido!

9bis. Eso sí, cada vez que ingresa una contraseña inválida, recibe el mensaje de “Access Denied”, nunca otro.

10. Toda la superficie del planeta tiene conexiones Wi-Fi de alta velocidad con Internet y todos los organismos del mundo tienen sus servidores conectados a la gran Red. Así, el héroe no tiene problema de ingresar a una base de datos sensible de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos a las 4 de la mañana desde un auto estacionado junto a un puente del siglo XI sobre el río Garonne, en Toulouse, Francia.

11. A pesar de esto, los hackers invariablemente optan por ir a una casilla telefónica para invadir un sistema.

12. Borrar de manera segura todo un disco duro de 250 GB cuando están llegando las fuerzas policiales a la casa de un hacker (o del protagonista, como en Blade ) toma sólo 5 segundos. En cambio, copiar un pequeño archivo de texto con los resúmenes de las cuentas bancarias secretas de un traficante de drogas requiere tres exasperantes minutos. El indicador de progreso de esta lenta operación aparece en pantalla con música de suspenso.

12 bis. Hasta hace un tiempo, los robos de datos se hacían en antediluvianos diskettes. Ahora, se usan CD pero, eso sí, se los emplea como diskettes. No hace falta escribir el Lead-in ni el Lead-out , formatearlos, inicializarlos o todas esas tonterías que sólo necesitan realizar los que no son hackers.

13. Las Mac poseen aproximadamente el 90% del mercado de las computadoras hogareñas.

13 bis. No obstante esto, el mouse no existe. En las películas todo se hace tecleando frenéticamente, en general sin mirar lo que se escribe y sudando copiosamente.

14. Un disparo de arma de fuego en el gabinete de una computadora hace que el monitor explote y que el disco rígido se vuelva inservible. Vaya puntería.

15. Inversamente, una notebook destruida en una violenta explosión todavía conserva sus chips internos en perfectas condiciones y un experto puede acceder a los datos del fabricante sin problema.

16. Las notebooks jamás se quedan sin batería.

17. Los celulares, siempre.

18. En muchos lugares del mundo uno puede sacarle el celular a un desconocido que está hablando en la calle sin que lo muelan a uno a palos. Alcanza con decir: “¡Necesito su teléfono, amigo!”

19. Las transferencias de dinero entre cuentas bancarias se hacen en un suspiro y no hay límite. Por ejemplo, es posible traspasar 50 millones de dólares desde una cuenta en los Estados Unidos a otra en las Islas Caimán sin que a nadie se le ocurra preguntar nada.

20. Cuando una computadora hace zoom sobre una foto para ampliar un detalle, ocurren dos cosas. Primero, hace ruido de zoom (un chirrido como de cámara fotográfica); segundo, la resolución aumenta conforme a la ampliación sin perder nada de detalle.

21. El programa más avanzado de tratamiento de imágenes suele ser el Paint .

22. Las computadoras pueden encenderse apretando un interruptor en el monitor. La opción, que he meditado largamente, es que la máquina en realidad esté encendida y que el hacker sólo encienda la pantalla para a) ahorrar energía y proteger el medio ambiente o b) porque no sabe cómo activar DPMS.

23. Todos los sistemas operativos muestran una bomba en la pantalla cuando se cuelgan.

24. Los virus causan la aparición de calaveras en las pantallas de las máquinas infectadas.

25. Los hackers “malos” hablan por teléfono usando un auricular Bluetooth. Los hackers “buenos” hacen videoconferencia.

(fin)

martes, 6 de febrero de 2007

Un periodismo difícil, pero hermoso.

Hubo un periodismo difícil, pero hermoso. Hoy tenemos un periodismo barato con un mercado saturado, afirma el periodista Cristián Pizarro, del diario chileno “El Observatodo”, en esta nota publicada el 17 de enero de 2007 en ese medio, con la voz de tres cronistas jubilados. ¿Todo tiempo pasado fue mejor?

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Recordando el viejo periodismo

Definitivamente el periodismo ya no es el mismo de antes. La gran proliferación de las escuelas de periodismo en universidades estatales y privadas sumando a ellos las nuevas tecnologías, han hecho de la profesión un trabajo masivo y algo más fácil.

En la región del observatodo, el Colegio de Periodistas posee una rama que agrupa a todos aquellos periodistas que hicieron historia regional y nacional. La agrupación de periodistas jubilados.

Para conocer cómo se desarrolló el antiguo periodismo en Chile, conversamos con Sady Ramírez, P.P. Villaflor y Alberto Casanga, todos ellos forman parte de la agrupación.

Historia del periodismo de antaño

Con nostalgia, sentados en las afueras de un café en el centro de La Serena, escucho con atención a mis futuros colegas, aquellos que disfrutaron de la práctica del periodismo sin tecnologías, aquel donde salir a buscar las noticias por las calles era parte de la cotidianeidad y la Internet resultaba ser una utopía.

¿Sabe usted cómo trabajaban los periodistas a distancia?

Hoy el correo electrónico lo hace todo más fácil. Estamos conectados al mundo con un solo click. Antiguamente, estos maestros del periodismo regional cubrían diferentes frentes y enviaban las noticias a través de un bus interprovincial, el cual se llamaba “ANDESMAR BUS”. Así las noticias demoraban un día completo de acuerdo a las distancias que este debía recorrer. No existía la inmediatez.

En aquel entonces, el periodismo regional no giraba en torno a las noticias policiales como ocurre actualmente. El periodismo ciudadano, las noticias de la calle y de la gente eran las más importantes. A juicio de P.P Villaflor, los medios de hoy ocupan sus portadas para hablar de hechos de sangre y no ocupan sus espacios para cumplir un rol de ayuda a la comunidad.

En cuanto a los contenidos periodísticos, los periodistas nos cuentan que así como hoy existen las grandes agencias de noticias que en gran cantidad nutren de informaciones a los medios por Internet, antiguamente se ocupaba el Teletipo que enviaba noticias de las agencias que en ese tiempo existían como ORBE, FRANCEPRESS, TAS Y ASSOCIATED PRESS.

Tener acceso a las fuentes es primordial dentro del ambiente profesinal. Pero, trabajar antiguamente con las autoridades como se hace ahora, era un trabajo complicado. No era fácil acceder a los jefes de servicios. Hoy por ejemplo se hacen muchas conferencias de prensa y se entregan comunicados.

La situación más anecdótica a su juicio, es que en muchos medios pagaban el trabajo realizado con vales para almorzar en el restaurant de la esquina. Más encima, el trabajo no era poco. Muchos de ellos tenían la obligación de trabajar hasta altas horas de la madrugada, tanto así que cuando se iban a sus hogares, varios salían de la oficina con el diario ya impreso bajo el brazo.

Pero antes de terminar el diario, el periodista hacía el trabajo completo. Reporteaba, escribía, se auto corregía e incluso diagramaba. Hoy existe un profesional para cada una de esas funciones. En resumidas cuentas era tanto el trabajo, que los periodistas no tenían tiempo para chismes, como pasa frecuentemente aquí. Incluso muchos de ellos no alcanzaban a comer y la escasez de recursos para comer a veces no alcanzaba, muchos tuvieron que llenar sus tazas de té con azúcar, pues así podían alimentarse.

Para hacer periodismo en ese tiempo debía existir realmente la vocación, porque era un trabajo agotador. Hoy los tiempos han cambiando. Muchos de los que hoy estudian periodismo, lo hacen porque les alcanzó el puntaje para eso, no sabían que estudiar o porque los papas se lo impusieron por sobre la carrera de Teatro que muchos soñaron.

Los periodistas “maestros” culpan de esta realidad a la mala calidad de las escuelas de periodismo. De todas formas, hay que reconocer que Internet ha alivianado bastante la carga, no siempre positivamente, porque a juicio de nuestros amigos jubilados, hay muchos medios de la región que copian textualmente de Internet y muchas noticias internacionales.

Pese a la amenaza que puede significar Internet para el ejercicio ético de la profesión en términos de “copiar y pegar” como dicen los colegas, es igualmente una gran oportunidad que ha permitido perfeccionar la profesión. Las noticias fluyen cada 5 minutos y en todo el mundo, por lo mismo los lectores están más informados.

El único objetivo de esto, es reconocer la labor de aquellos periodistas que algún día lucharon contra la adversidad y se esforzaron por hacer un buen trabajo, como en los tiempos de dictadura por citar un ejemplo, donde muchos de ellos murieron, otros fueron maltratados y otros optaron por el exilio.

Hubo un periodismo difícil, pero hermoso. Hoy tenemos un periodismo barato con un mercado saturado.

(fin)