viernes, 4 de enero de 2008

Viejo, deja ya de joder con el 3G

Una persona de casi 90 años comunicándose con un supuesto teléfono de tercera generación (3G). Eso es lo que nos muestra un aviso publicitario que acompaña a esta nota.

No dudo que un anciano pueda hacerlo, conozco varios que utilizan su celular para comunicarse con sus nietos o con sus amigos. Pero los que armaron el aviso y le dieron el OK no tuvieron en cuenta un par de detalles: El celular que porta "don Atilio, de 87 años", según dice la pieza publicitario, es de tecnología 1 o 2G, no de 3G. Además, navegar por Internet en una pantalla tan diminuta como la del teléfono del aviso es como ir por la Ruta de los 7 Lagos, en Neuquén, adentro de un transporte de caudales... Y teclear el celular sosteniendo con la misma mano un bastón no resulta muy práctico que digamos.

El aviso (el escáner con que lo copié no alcanzó a tomarlo entero) apareció en la contratapa de una revista especial publicada el 4 de enero de 2008 por el diario porteño La Nación. El ejemplar incluye imágenes de 138 años tomadas por los fotógrafos del diario. La tapa tiene como protagonista, como la contratapa, a un hombre mayor, que porta una pesada cámara con un trípode por el empedrado de la avenida Pedro de Mendoza, en dirección este-oeste hacia el puente Nicolás Avellaneda, en el barrio porteño de La Boca.

Volvamos a la contratapa y su aviso, el anunciante es CTI, empresa de telefonía móvil que en 2007 lanzó su servicio de tercera generación (3G) por el cual se puede navegar, en teoría, a alta velocidad por Internet desde un teléfono móvil o de una computadora portátil.

"Don Atilio" estaba sentado junto a otras personas el "15/8/2007" cuando fue tomada la foto, según el aviso. Algo improbable porque el servicio fue lanzado por CTI recién entre octubre y noviembre y en algunas reducidas zonas urbanas de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

El aviso comprueba algo que se percibe con frecuencia al ver piezas publicitarias en medios gráficos y TV: La gente de marketing y publicidad no acierta a comunicarse bien con los mayores. Persisten estas actitudes negligentes en general, consecuencia de un déficit de investigaciones y estudios específicos que enfoquen a los mayores como un segmento de mercado significativo.

Pero además, los equipos de marketing y publicidad se componen de personas relativamente jóvenes, remisas a entender experiencias, actitudes y conductas de sus propios padres o abuelos. Se olvidan que los mayores cada vez son más, y que pasados los 75 años hay más problemas de salud, menos dinero, mayor dependencia y, por consiguiente, un menor atractivo como segmento de mercado. Es raro que se apunte en publicidad a estas personas en manera respetuosa.

El aviso también muestra, quizás sin proponérselo, un tema que rara vez se menciona en los medios: la brecha que existe entre las tecnologías de la información y comunicación con las personas ancianas. Ni desde el Estado ni desde las empresas existen políticas activas y prolongadas para que ellas puedan aprovechar en su beneficio estas herramientas. Además, las TICs tienen todavía un camino para desandar para que sean más intuitivas y sencillas para personas que no son precisamente "nativos digitales", como el caso de "Don Atiio".

César Dergarabedian

miércoles, 2 de enero de 2008

Mucha información y poco análisis

Alberto Moncada analiza en esta extensa nota de opinión publicada por la agencia Argenpress.com el negocio de los medios, que está “no tanto en proporcionar información y entretenimiento a sus clientelas como en vender lectores y audiencias a los anunciantes”. Moncada señala al final de la nota, que discurre largamente sobre la relación entre medios y educación y negocios, que hoy hay tres clases de periodistas, los mandarines, los redactores de a pié y los capataces de la redacción.

.-.-.-

El negocio de los medios de comunicación está no tanto en proporcionar información y entretenimiento a sus clientelas como en vender lectores y audiencias a los anunciantes. Eso explica la preponderancia actual del entretenimiento, el que las noticias, los comentarios, los programas tiendan a ser ligeros, amenos, incluso morbosos porque para alcanzar al mayor número de personas hay que descender al mínimo común denominador intelectual.

La influencia de la publicidad en nuestras vidas empieza cada vez más temprano, con mensajes publicitarios dirigidos a los niños en la televisión e incluso en la escuela. Una parte de la contracultura de los años sesenta fue el cambio pedagógico. 'La letra con sangre entra' debía ser sustituida por el instruir deleitando. La educación basada en el sacrificio debía dar paso al aprendizaje placentero. Esta tendencia se basa en un mayor respeto por el menor, en un reconocimiento de sus derechos, incluidos el derecho a la espontaneidad, al goce de la infancia y la adolescencia. La contracultura educativa tenía otros componentes, la educación para la liberación política, para la democratización pero la parte que más caló en el curriculum occidental fue la primera.

Casi al mismo tiempo los menores comenzaron su largo aprendizaje televisivo. Primero en Estados Unidos y Japón y después en todo el mundo, empresas cinematográficas se especializaron en el entretenimiento infantil, tebeos convertido en telefilmes y remodelados para su mayor disfrute. La televisión empezó a competir con la escuela, a transformar los hábitos de aprendizaje y a quitar tiempo al trabajo de los alumnos. Aún no sabemos sus consecuencias aunque muchos expertos creen que se está generando un cambio cualitativo en la manera de aprender, de memorizar, de pensar, en razón de esa mezcla de entretenimiento e información que es el contenido habitual de los programas televisivos. La industria publicitaria ha entrado en la escuela con el proyecto Channel One. La empresa “Channel One” regala a las escuelas televisores y parabólicas a cambio de que los alumnos vean obligatoriamente un telediario de veinte minutos con tres de anuncios. Su expansión por el sistema educativo americano va en aumento y pronto llegará a Europa. Igualmente la empresa “Zap Me”, regala ordenadores con acceso gratuito a Internet pero el alumno no puede librarse de los anuncios de la página de acceso. Pero el asunto afecta también a los adultos.

A veces se acusa al mundo académico de tener una actitud despreciativa hacia el entretenimiento televisivo, como si fuera algo degradante para la condición humana. Y en ese sentido se le equipara al mundo eclesiástico con su juicio negativo del placer. La generación de la guerra y de la postguerra, crecidas en la economía de la escasez, recibieron el mensaje de que el sacrificio era fundamental y que una vida de sacrificio daría paso a otra de satisfacciones… después de la muerte. En realidad tal planteamiento iba contra el carácter risueño y vitalista de la cultura sureña, como una manera de disciplinarla para el trabajo. Los sureños han tenido mala opinión del trabajo. Se le consideraba una cosa inevitable, especialmente diseñada para los que carecían de medios y no podían organizar sus vidas en torno a la más distinguida cultura del hidalgo. Hizo falta que llegaran los americanos para que entre ellos y los estrategas del Opus convencieran a la clase media emergente española de la legitimación social por el

trabajo, del orgullo de la tarea bien hecha, algo antes reservado a los artesanos y a los artistas. Pero, por debajo, la cultura popular sureña ha inventado muchas maneras de hacer frente a lo inevitable y organizar la fiesta como una alternativa a la obligación. O al menos como un escape de ésta. Cuando llega la televisión la cultura popular la incorpora como algo relativamente barato y que no requiere mucho esfuerzo. La televisión ha sido, además, la solución para los días y las noches de tantos mayores incapaces de otras actividades y ha significado un gran remedio a las escaseces del mundo rural.

Pero su riesgo es infantilizar a la gente, que los adultos la utilicen, al igual que los niños, como una experiencia vicaria, sustitutiva de la propia, una serie de imágenes e historias que nos evitan pensar o, más bien, nos hacen pensar sólo en distraernos. En ese sentido tiene ese referido efecto narcotizante y se convierte en el gran obstáculo para estar educados e informados para la vida adulta, en suma, para ejercer la ciudadanía.

La televisión, progresivamente, ha contaminado a los otros medios de comunicación. La información, hasta entonces elaborada en periódicos y revistas, se popularizó en la radio y se fue convirtiendo en entretenimiento cuando la televisión empezó a hacer más comerciales sus espacios informativos. La tradicional separación entre información y publicidad se rompió a impulsos de la búsqueda del beneficio a corto plazo.

La educación, la información y el entretenimiento son tres grandes industrias contemporáneas en expansión. La primera porque la escolarización empieza desde cada vez más temprano en la vida de las personas y se prolonga cada vez por más tiempo. A ello se une esa reconversión de habilidades que todos necesitamos una o varias veces en nuestra biografía profesional. La información es la primera materia prima de la economía contemporánea. Sin información no funcionan las máquinas ni los sistemas y la información es la base de cualquier estrategia política o mercantil. El conseguir información relevante forma parte de la condición ciudadana. El entretenimiento es la actividad colectiva que más ha crecido en los últimos quince años, habiendo superado a las armas como primera cifra de exportación de la economía norteamericana. Aumenta el tiempo libre, voluntario y forzoso, en el territorio OECD y la industria del entretenimiento, en sus diversas manifestaciones, subraya hoy el índice de vida de los países y de las personas.

Las tres industrias poseen un alto grado de innovación tecnológica lo que las hace muy propias para la inversión así como contenido preferido de las apetencias de las grandes corporaciones. Sesenta y ocho de las quinientas personas más ricas del mundo tienen inversiones en estos negocios y no hay grupo financiero importante que no participe en ellos. Bastantes empresas son activas a la vez en la información y el entretenimiento y participan, directa o indirectamente, en sectores de la educación, como el negocio editorial. Las luchas al respecto entre corporaciones y países, entre Europa y Estados Unidos tienen una connotación ideológica que recuerda la vieja contienda entre la Iglesia y el Estado por el control del pensamiento.

La educación, la información y el entretenimiento están recorridos por oligopolios de diversos perfiles y son susceptibles de las más variadas manipulaciones al servicio de los intereses que las patrocinan o apetecen. La principal manipulación, y la principal convergencia, entre los tres sectores es su paulatina transformación en un sistema global de información y entretenimiento, dominado por multinacionales multimedia, estratégicamente aliadas con los epicentros del poder económico y político.

La tendencia a la comercialización, la concentración y la transnacionalidad de los medios de comunicación tiene su centro estratégico en los Estados Unidos y desde ahí se difunde por el resto del mundo, debilitando cada vez más el sector público correspondiente y, por supuesto, su fiabilidad. La historia reciente en España nos prueba su subordinación creciente al modelo americano y a la hegemonía de los productos 'made in USA' como fundamento de la cultura popular.

Los medios de comunicación son cada vez más parte del entramado económico, en un mercado cada vez más global y en el que el poder financiero impone sus reglas. Ello favorece un cierto modo de democracia, la democracia mediática, término que designa esa convergencia entre educación, información y entretenimiento que favorece la transformación del ciudadano en consumidor y convierte a las elecciones políticas en una oferta publicitaria, destacando los aspectos más personas y morbosos de la actividad pública.

Este sistema global favorece a los poderes de dos maneras. La primera es la función narcotizante de la televisión. Decía Berlusconi que bastante harta llega la gente a su casa, harta del tráfico, del trabajo, de sus jefes, para que nosotros le compliquemos la vida desde la pequeña pantalla. Y años después, Emilio Azcárraga, el poderoso dueño de Televisa, afirmaba: La mayoría de los mexicanos llevan una vida muy jodida y la va a seguir llevando. Por eso, nosotros tenemos que endulzársela”. El factor entretenimiento llega hasta los mismos telediarios.

“Cuanto más televisión ves, menos te enteras de lo que pasa”, es el título de un libro reciente. Con los medios audiovisuales tenemos un exceso de información sobre las cosas más inverosímiles… menos las verdaderamente importantes y, además, recibir tanta información y a tanta velocidad, nos impide su digestión, ponerla en un contexto esclarecedor. Hay mucha información pero cada vez menos análisis. Pero la segunda manera de favorecer a los poderes es la censura.

La censura siempre ha existido. Todos los poderes han querido no solo controlar la realidad sino su interpretación. Todos los poderes requieren, en algún momento de su ejecutoria, que se haga silencio sobre ella, como manera de conseguir esa impunidad que necesitan con harta frecuencia. Los poderes tratan de que no se publiquen las noticias que les perjudican. Y si no hay más remedio tratan de darles la vuelta, en ese arte del “spin”, del maquillaje de la información, que es hoy una asignatura de tantos curricula periodísticos. Tal y como funciona la manipulación mediática, más de la mitad de los licenciados consiguen trabajo en gabinetes de imagen, en relaciones públicas, en suma, en el arte de la manipulación. Y en las redacciones, se ha roto la separación entre información y publicidad, corrompiéndose, siempre en beneficio de ésta, el decir la verdad sobre productos y servicios, públicos y privados.

Hoy hay tres clases de periodistas, los mandarines, “pundits” en inglés, que forman parte del poder, se reúnen, comen y se divierten con los poderosos. Son su apéndice mediático. Luego están los redactores de a pié, con contratos cada vez más precarios, y en medio, los capataces de la redacción, especialistas en lo que se puede o no se puede decir en cada caso. Como muchas empresas son multimedia, el mensaje, las consignas, se guisan en un solo lugar y se trasmiten a cada medio. Semejante manipulación dificulta el periodismo de investigación, sobre todo en la información económica. Bastantes escándalos empresariales han estallado de golpe, en perjuicio de tantos inversores y clientes, sin que antes se haya dicho nada sobre cómo se estaban fraguando.

La manipulación mediática es la última versión del “panem et circensem” y, como ella, convierte e los ciudadanos en consumidores, en clientes. O en algo peor.

(fin)

jueves, 20 de diciembre de 2007

Bienvenida a un nuevo medio

Fines de diciembre es una época extraña para que salga un medio de comunicación, por lo menos en la Argentina, donde el estío abre, paradójicamente, una heladera en la actividad general… Pero hoy fue la excepción. La protagoniza PuntoGov, www.puntogov.com , un portal periodístico con noticias, información y opinión sobre gobierno electrónico y sociedad del conocimiento en la Argentina y América latina.

¿Las razones de esta excepción? La asunción del nuevo Gobierno nacional y el hecho inédito de la existencia de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva han movilizado al mercado tecnológico argentino. Además, como bien señala la nota principal de este nuevo medio, “Un año estratégico”, hay esperanzas de que una agenda digital para el desarrollo del país llegue finalmente a plasmarse.

En la sección Entrevistas, Lino Barañao, el nuevo ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, explica los planes y políticas que van a seguir desde esa cartera. En la columna de Opinión, el secretario de la Secretaría de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, habla del “Estado inteligente” y sobre los desafíos para la modernización del Estado.

Esta revista se actualiza en forma mensual. Incluye un blog, Blog (SIC) Sociedad de la Información y el Conocimiento, en http://punto-gov.blogspot.com/ , para seguir de cerca los temas más importantes para la comunidad y el sector de tecnologías de la información y la comunicación.

¿Quiénes hacen este nuevo medio, que ya cuenta entre sus anunciantes a las empresas BGH, Intel, Global Crossing, Sun, Fibertel y Telefónica? Sabrina Díaz Rato en la coordinación editorial, y José María Lamorte y Rubén Levenberg como socios editores. Se trata del mismo equipo que, junto a otros profesionales como Analía García, editan Bloggers Report, un muy buen semanario de noticias y opinión sobre tecnologías de la información y comunicación (www.bloggers.com.ar).

Desde este espacio les deseo a todos ellos el mayor de los éxitos, que seguramente alcanzarán por su profesionalismo y ética laboral.

César Dergarabedian

martes, 18 de diciembre de 2007

Periodismo 2.0: Una guía de alfabetización digital

Se viene el verano, buena época para lecturas de actualización profesional. Te comparto una que puede interesarte si trabajás en un medio electrónico. El Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas (Austin) lanzó el documento ‘Periodismo 2.0, una guía de alfabetización digital para sobrevivir y prosperar en la era de la información’, versión en español de ‘Journalism 2.0: How to Survive and Thrive, A digital literacy guide for the information age’, del autor Mark Briggs. (Lo que sigue es copia del comunicado que recibí del Centro Knight):
La guía, que es una iniciativa del J-Lab y el Knight Citizen News Network y se concretó gracias al Instituto de Periodismo Interactivo de la Universidad de Maryland, es presentada por su autor como un manual práctico, pero ofrece suficientes elementos teóricos para entrar en el mundo del periodismo digital.
Comienza, de hecho, explicando las características de la Web y otros conceptos básicos de tecnología (y los acrónimos que las describen), el concepto de Web 2.0, nuevos dispositivos (iPods y otros MP3, teléfonos celulares y otros juguetes inalámbricos, memorias USB y de tarjeta, etc.) y su impacto en el periodismo.
Luego sigue con temas tan sugestivos como nuevos métodos de reportería, cómo bloguear, cómo reportear noticias para la Web, cómo hacer grabaciones digitales de audio y podcasts, cómo tomar y manipular fotos digitales, cómo grabar y editar video para hacer reportajes o cómo escribir libretos y voces de narración para acompañarlos.
“Si usted realmente desea aprender cómo hacer periodismo digital, lo hará... Este manual lo guiará a lo largo del camino, descomponiendo cada habilidad y cada tecnología en lecciones digeribles, que podrá usar inmediatamente en su trabajo. Es práctico, no conceptual. Usted podrá poner en práctica la habilidad el mismo día que lea sobre ella”, dice Briggs en la introducción de la guía.
El reconocido periodista e investigador Phil Meyer, autor del prólogo de la versión en inglés, reitera el carácter práctico de la obra. “Usted puede usarlo como un libro de recetas. Hay recetas actualizadas para toda clase de cosas digitales. Cuando lo leí, constantemente quería parar y probar algo. Por ejemplo, configurar un canal RSS, convertir mis viejas cintas de audio en archivos MP3 y cambiar mi navegador predeterminado por Mozilla Firefox”, dice.
Guillermo Franco, el traductor y prologuista de la versión en español, asegura que el libro puede guiar a las organizaciones periodísticas que están redefiniendo su rol como generadoras de contenido y no quieren quedarse como simples ‘fabricantes de periódicos’, para establecer programas de entrenamiento. A los periodistas que no están inscritos en medios tradicionales los guiará paso a paso para aprender por sí mismos, sin necesidad de un tutor. A las universidades puede darles luces sobre cómo reorientar sus programas académicos.
Meyer y Briggs coinciden en que cada vez serán más valiosos los periodistas que tengan más de una habilidad.
“El viejo adagio ‘un buen reportero es bueno en cualquier parte’ ya no es convincente. Necesitamos buenos reporteros que puedan traer herramientas apropiadas para llevar en situaciones constantemente cambiantes. En este ambiente, los periodistas que puedan hacer más de una cosa estarán en demanda... Un buen reportero sería redefinido como aquel que es suficientemente bueno en cualquier medio”, dice Meyer.
Por su parte, Briggs asegura que de la misma forma en que las habilidades digitales son el comienzo para identificar candidatos para las nuevas plazas en los periódicos, la carencia de ellas identificará a aquellos que serán prescindibles. “Y con más de 3.000 puestos recortados en las salas de redacción desde el año 2000, solo en Estados Unidos, cualquiera que aún trabaje en las salas de redacción debería estar buscando formas de llegar a ser más valioso en la operación. Esto es cierto ya sea que el medio sea un periódico, revista o estación de radio o televisión”, dice.
Esta versión en español, seguramente, contribuirá a cerrar la “brecha digital” entre el periodismo del mundo desarrollado y el de los países en vías de desarrollo. Así mismo, contribuirá a cerrar la “brecha del idioma”, que nos impide acceder a valioso conocimiento en inglés sobre periodismo, en general, y periodismo digital, en particular, producido en Estados Unidos, indiscutiblemente polo de desarrollo y referente obligado en este último tema.
Rosental Calmon Alves, fundador en agosto de 2002 del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Texas, en Austin, y su actual director, asegura el lanzamiento de las ediciones en español y portugués de este documento forma parte del cambio de foco de la organización para dedicarse más a la capacitación de periodistas en América Latina y el Caribe en el uso de las tecnologías digitales.
“Este es solo el comienzo de un nuevo comienzo para el Knight Center. Gracias a una generosa donación de la John S. and James L. Knight Foundation, lanzaremos en los próximos años otras iniciativas para ayudar a los periodistas en el hemisferio en sus esfuerzos por adaptarse a los cambios traídos por la Revolución Digital”, dijo Alves.
El Centro Knight para el Periodismo en las Américas fue creado por Alves en la Escuela de Periodismo de Universidad de Texas en Austin en agosto del 2002 gracias a una generosa donación de la John S. and James L. Knight Foundation.
El J-Lab de la Universidad de Maryland ayuda a las organizaciones periodísticas y ciudadanas a usar las tecnologías de los nuevos medios para crear formas innovadoras para que la gente participe en la vida pública. También administra la Knight Citizen News Network y el New Voices community media grant program.
La John S. and James L. Knight Foundation invierte en periodismo de excelencia alrededor del mundo y en la vitalidad de 26 comunidades en Estados Unidos donde los hermanos Knight tenían periódicos. Desde 1950 la fundación ha donado más de 300 millones de dólares para promover el periodismo de calidad y la libertad de expresión. Se enfoca en proyectos con alto potencial transformador.
Vaya a este enlace para descargar cualquiera de las diferentes versiones de la guía de alfabetización digital –español, portugués o inglés-.”

(fin)

viernes, 14 de diciembre de 2007

Seminario virtual de Literatura y Periodismo

Un especial sobre el legado de Ryszard Kapuscinski, considerado por muchos como el mejor reportero del siglo, se publicará a partir del sábado 15 de diciembre en El Boomerang, el blog literario latinoamericano, www.elboomeran.com . Denominado El gran viaje de Kapuscinski, se trata del I Seminario virtual de Literatura y Periodismo que organizan La Oficina del Autor, la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y la Escuela de Periodismo Universidad Autónoma de Madrid/EL PAÍS.

Dirigido especialmente a estudiantes de periodismo, el seminario cuenta con las intervenciones del norteamericano Jon Lee Anderson, cronista de numerosas guerras para la revista The New Yorker, y de los escritores y periodistas Sergio Ramírez, Tomás Eloy Martínez, Manuel Vicent y Erich Hackl.

El reportaje de guerra, la emigración, la crónica como unión entre periodismo y ficción, el viaje del periodista, el uso de la ficción en un reportaje periodístico, la crónica como uno de los grandes géneros literarios, el periodismo como misión, qué hizo de Kapuscinski el mejor periodista del siglo, los nacionalismos, la importancia de dar voz a los más pobres, son algunos de los temas de los que hablan los cinco participantes en relación a las lecciones que dejó Ryszard Kapuscinski como reportero, cronista y humanista.

La página cuenta con una guía de trabajo que plantea preguntas y temas de reflexión para trabajar en las facultades de periodismo. Este seminario, al que puede acceder cualquier persona que entre a la página de El Boomerang, www.elboomeran.com , cuenta con el apoyo de la red de universidades Universia y de la Fundación Carolina.

Ryszard Kapuscinski nació en Pinsk, entonces Polonia, en 1932. Estudió en la Universidad de Varsovia. Durante más de dos décadas trabajó como corresponsal de la Agencia Polaca de Prensa. Fue corresponsal en el extranjero desde 1958 hasta 1981, cubriendo 17 golpes de estado y revoluciones en 12 países de África, Asia y América Latina. Colaboró para medios como The New York Times, Frankfurter Allgemeine Zeitung y la revista Time. En una consulta realizada por la revista mensual Press, Kapuscinski fue distinguido con el título de Periodista del Siglo y en 2003 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Autor de varios libros, recibió también el premio Viareggio, el premio J. Parandowski del Pen Club, el premio Goethe (Hamburgo), el premio de la fundación A. Jurzykowski (Nueva York) y el Prix de l´Astrolabe (Francia), entre otros.

Jon Lee Anderson es uno de los grandes cronistas de The New Yorker. Ha escrito para medios como el New York Times, The Financial Times, The Guardian, El País, Harper’s y Time. Entre otros, ha escrito los perfiles de Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Augusto Pinochet, el rey Juan Carlos, Saddam Hussein y Hugo Chávez. Ha cubierto más de una decena de guerras alrededor del mundo. Algunos de sus libros son Al Interior de la Liga, Guerrillas, Che Guevara: Una vida revolucionaria; La tumba del León, y La caída de Bagdad. Dicta talleres de crónica y perfiles en la FNPI.

Sergio Ramírez es nicaragüense. Participó en la lucha contra el somocismo y en 1975, tras años de exilio, se incorporó al movimiento sandinista para derrocar la dictadura del último Somoza. Fue electo vicepresidente de Nicaragua en 1984. Entre sus libros están Castigo divino, Un baile de máscaras, Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera aparecida en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara 1998; Cuentos completos, Sombras nada más, Mil y una muertes y El reino animal. Es miembro del Consejo Rector de la FNPI.

Tomás Eloy Martínez nació en Argentina. Vivió exiliado en Caracas, donde fundó El Diario de Caracas. En 1991 creó el suplemento literario “Primer Plano” del diario Página/12 de Buenos Aires, que dirigió hasta agosto de 1995. Es columnista del diario La Nación de Buenos Aires, y de The New York Times Syndicate. Entre sus novelas están Santa Evita, La novela de Perón, La mano del amo y El vuelo de la reina, Premio Alfaguara 2002. Es miembro del Consejo Rector de la FNPI.

Erich Hackl nació en Austria. Estudió filología alemana e hispánica en Salzburgo y Málaga, fue lector en la Universidad Complutense de Madrid, en donde también trabajo como profesor de alemán, y profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad de Viena. Desde 1983 ejerce como traductor, periodista, cronista político y escritor. De su obra se ha traducido al castellano Sara y Simón: una historia sin fin, Adiós a Sidonie y La boda en Auschwitz. Sus libros están traducidos a unos 20 idiomas.

Manuel Vicent nació en España en 1936. Escritor y periodista, entre sus libros se encuentran Otros días, Otros juegos, Pascua y naranjas, Los mejores relatos, Las horas paganas, Son de Mar (Premio Alfaguara de novela 1999), La novia de Matisse, Cuerpos sucesivos, Verás el cielo abierto; Viajes, fábulas y otras travesías, y Comer y beber a mi manera. Colaborador habitual del periódico El País, una selección de sus artículos están recogidos en dos libros: Nadie muere la víspera (2004) y El cuerpo y las olas (2007).

Más información: Ximena Godoy (xgodoy@laoficinadelautor.com ), Susana Díaz (sdiaz@fnpi.org ).

(fin)

lunes, 10 de diciembre de 2007

Séptima convocatoria al Premio Nuevo Periodismo Cemex+FNPI

Se podrán postular los mejores trabajos de fotografía y texto. También se puede proponer el homenaje en vida a un experimentado maestro del oficio.

Podrán concursar los trabajos de periodistas y medios iberoamericanos, además de los servicios informativos internacionales para América Latina, publicados en medios de lengua española o portuguesa.

Las piezas habrán debido publicarse entre el 1º de enero de 2006 hasta el 31 de diciembre de 2007.

Se elegirá a un ganador en cada categoría de Concurso (fotografía y texto), entre un máximo de cinco nominados seleccionados por el jurado. Todos ellos viajarán a Monterrey, en México, para recibir el reconocimiento de manos de Gabriel García Márquez, presidente de la FNPI, y de Lorenzo H. Zambrano, director general de CEMEX. Los ganadores en fotografía y texto recibirán 25 mil dólares cada uno.

Al Premio también se podrá proponer para Homenaje a un maestro del oficio con más de 20 años de experiencia, que merezca ser reconocido y que sea un ejemplo para sus colegas. Este periodista debe ser postulado por terceros y hará parte de la lista que el Consejo Rector considerará para elegir al ganador, quien recibirá 30 mil dólares.

En la página www.nuevoperiodismo.org están las bases y el formulario en línea, que es el único formato válido para la inscripción. Los trabajos concursantes, así como el material de los propuestos en Homenaje, deben enviarse a la Calle San Juan de Dios # 3 – 121, en Cartagena de Indias, Colombia, sede de la FNPI.

Durante siete años, el Premio se ha realizado gracias a la alianza entre la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y CEMEX, con los objetivos de darles un reconocimiento a los periodistas y entregarles un mensaje de mejoramiento profesional.

Las dudas sobre las bases, la inscripción y el proceso de juzgamiento pueden dirigirse a premio@fnpi.org.

Más información: www.nuevoperiodismo.org

(fin)

sábado, 8 de diciembre de 2007

Beca para seminario sobre medios digitales y diseño asistido por PC

Beca para seminario sobre medios digitales y diseño asistido por PC

La Comisión Fulbright y la Embajada de EE. UU. llaman a concurso a estudiantes universitarios destacados de Multimedia para asistir a un curso de Medios Digitales y Diseño Asistido por Computadora que tendrá lugar en junio de 2008. El curso durará cinco semanas: las primeras cuatro se dedicarán a una residencia académica en una institución anfitriona a determinar, y la quinta a un viaje de estudios a otras dos regiones de Estados Unidos. El curso está dirigido a un grupo de entre dieciocho y veinte estudiantes de grado quienes recibirán un entrenamiento intensivo en temas tales como:

* medios digitales interactivos (incluyendo animación);
* diseño de páginas web
* producción y esquemas de impresión
* producción de fotografía digital
* desarrollo de juegos por computadora
* investigación de medios digitales
* nuevas formas de expresión por computadora, etc.

Los participantes tendrán acceso a la tecnología más avanzada en la institución anfitriona, y el curso cubrirá todos los más recientes desarrollos sobre medios digitales.

Requisitos:
- tener entre 18 y 22 años el 1 de junio de 2008;
- excelente dominio de inglés;
- comprometerse a volver al país inmediatamente después de finalizado
el curso;
- demostrar potencial de crecimiento en su área de estudio;
- estar interesado en conocer y en aprender sobre los Estados Unidos;
- tener buen promedio académico, premios, reconocimientos o
recomendaciones de sus profesores;
- se dará prioridad a quienes no han tenido hasta la actualidad la
oportunidad de viajar a los Estados Unidos

Plazo de inscripción: 15 de enero de 2008

Para postularse, ingresar en: http://www.fulbright.edu.ar/

(fin)